La recuperación es una parte fundamental del tratamiento.
Cada intervención requiere unos tiempos distintos, pero existen recomendaciones generales que ayudan a conseguir mejores resultados:
- Respetar las indicaciones médicas.
- No retirar férulas o vendajes antes de tiempo.
- Acudir a las revisiones programadas.
- Realizar rehabilitación cuando esté indicada.
- Evitar esfuerzos prematuros.
La colaboración entre cirujano, fisioterapeuta y paciente resulta esencial para recuperar la movilidad y la funcionalidad de la mano de forma segura.